La Ciudanía digital y los Delitos cibernéticos
La ciudadanía digital y los delitos cibernéticos
son dos temas que deben ser tomados con gran madurez e importancia pues
nosotros hoy en día formamos parte de un mundo digitalizado que es necesario
conocer a fondo los riesgos, como se maneja, lo que implica y la mejor manera de
ser un ciudadano que tome consciencia de como ejerce su lugar en este medio. A continuación,
te mostramos lo que es la ciudadanía digital, su importancia, los valores que debemos
tomar en cuenta al formar parte de las plataformas digitales, las competencias
que nos ha dado, etc., y los delitos cibernéticos, riesgos, identificación de
los problemas virtuales, etc., para que los tomes de guía y te sean útiles para
poder disfrutar plenamente de lo que nos ofrecen las TIC.
Ciudadanía digital
La ciudadanía digital se refiere a los
usuarios (personas) que comprenden asuntos políticos, culturales y sociales
relacionados las tecnologías de información y comunicación (TIC), al hacer uso
de estas nosotros debemos ser conscientes de lo que implica ser un miembro de este
medio por lo que es necesario tomar en serio como las usamos, el fin para que
son usadas y el impacto de estas en nosotros y los demás, por ello se requiere
la aplicación de conductas pertinentes y principios que la orienten como lo
son la ética, legalidad, seguridad y
responsabilidad en el uso del Internet, las redes sociales y las tecnologías de
las que disponemos.
Cuando formamos parte de la ciudadanía digital
nosotros tenemos el acceso a diversos medios tecnológicos (TIC) en las cuales
nosotros tenemos la libertad de relacionarnos con las redes sociales, que
incluyen blogs, foros, aplicaciones, etc. Lo anterior permite al ciudadano conocer
ampliamente lo que le rodea de manera que todo lo encuentre a su disposición,
para así brindar un buen servicio a todos.
Al ser un ciudadano digital tenemos derechos
y obligaciones que ejercer y cumplir mientras hagamos uso de las TIC, así como también
debemos desarrollar distintas habilidades digitales, el
acceso a la información en línea de forma segura, transparente y privada, y
tener participación en los medios tecnológicos.
Para Jordi Adell Segura , la ciudadanía digital “trata
de educar para ser ciudadanos, críticos, libres e integrados en el mundo real y
el digital”; para que diferencien lo cibernético de la vida real, conociendo
sus derechos y deberes en la vida cibernética y alentar a los ciudadanos a ser
críticos ante el uso de las redes sociales.
Según lo
anterior se han desarrollado competencias digitales que tienen el propósito de facilitar
de cierta forma el uso de dispositivos digitales, aplicaciones de la
comunicación y las redes para así acceder a la información y tener un mayor control
y registro de ellas. Las competencias permiten crear e intercambiar contenidos
digitales, comunicar y colaborar, así como dar solución a los problemas aspirando
a alcanzar un desarrollo eficaz y creativo en la vida, trabajo y las
actividades sociales.
·
Competencia informática: conjunto de conocimientos, habilidades y
destrezas necesarios para trabajar con la información; buscar información,
gestionarla, analizarla, evaluarla y luego crear nueva información y difundirla.
·
Competencia tecnológica: manejo de las herramientas que la tecnología ofrece
como ordenadores, dispositivos móviles, cámaras digitales, e-books, GPS, etc. Cuando
se aprende a utilizarlas estamos desarrollando la competencia tecnológica, que sería
más provechosa si explotáramos los usos que esta herramienta tecnológica nos
ofrece al máximo.
·
Competencia cognitiva genérica: por la cantidad de fuentes de información,
esta competencia, nos permite poder discriminar, ser críticos y selectivos para
convertir la información en conocimiento.
·
Ciudadanía digital: Preparación para vivir en un mundo donde lo real y lo virtual se
confunden, la educación para ser ciudadanos críticos, libres, integrados,
capaces de vivir con normas y estándares de conducta elevados no sólo en la
sociedad sino también en las redes sociales. Respeto por la legalidad y
conocimiento de derechos como ciudadanos digitales.
Los derechos que tenemos como ciudadanos
digitales son de vital importancia que los conozcamos ya que de esta manera
podemos ejercer de una manera más valorada, significativa, responsable y segura
nuestra pertenencia a esta sociedad virtual.
· Derecho a la privacidad.
· Derecho a expresarnos libremente.
· Derecho a la seguridad.
· Derecho a la protección ante
cualquier delito.
· Derechos a la protección de datos
personales.
· Derecho a ser respetados y a no ser
discriminados.
· Etc.
Las obligaciones y compromisos que tenemos con los demás usuarios
de los espacios virtuales deben ser tomados muy en cuenta pues de esta manera
se busca una buena convivencia y que haya respeto entre personas que hacemos uso
de las TIC y también para evitar dañar un espacio de convivencia digital.
· Respetar la opinión
de los demás.
· No discriminar.
· No hacer uso de los
espacios virtuales para fines delictivos.
· Denunciar cualquier
abuso o delito lo antes posible.
· Ser responsables.
· Evitar contenido
que pueda ser perjudicial o que dañe a una persona.
· Etc.
DELITO CIBERNÉTICO
El delito cibernético es una forma emergente de
la delincuencia transnacional y uno de los de más rápido crecimiento. A medida
que Internet se ha convertido en una parte casi esencial de nuestras vidas,
suministrando información y comunicación en todo el mundo, los delincuentes le
han sacado aprovecho. Con unos dos mil millones de usuarios en todo el mundo,
el ciberespacio es el lugar ideal para los delincuentes, ya que pueden
permanecer en el anonimato y tener acceso a todo tipo de información personal
que, a sabiendas o inconscientemente, guardamos en línea. Las amenazas a la
seguridad en Internet se han disparado de forma espectacular en los últimos
años, y el delito cibernético afecta ahora a más de 431 millones de víctimas
adultas a nivel mundial.
¿Sabías?
· Un millón de
víctimas cada día.
· Unos 431 millones
de personas afectadas por la delincuencia cibernética – lo que significa 14
víctimas adultas cada segundo.
· delitos
relacionados con la identidad son las formas más comunes y de mayor crecimiento
de fraude al consumidor en Internet, especialmente a través del mal uso de la
información de tarjetas de crédito.
· Hasta 80 millones
de ataques de hackers automatizado todos los días.
Fuentes: Informe Norton sobre delincuencia cibernética (2012);
Evaluación de amenazas de la Delincuencia organizada transnacional (2010);
Informe de Delito cibernético de ONUDD.
¿Qué puedes hacer?
Una
de las maneras más simples en la que usted puede participar para la
erradicación de la delincuencia cibernética es aprender cómo protegerse en
línea y no ser un blanco fácil para los delincuentes cibernéticos. Al aprender
cómo proteger su identidad e información en línea, usted es una víctima menos
vulnerable a la delincuencia. Aunque las compras en línea y la banca en línea
se han convertido en la vida cotidiana de muchas personas, esté siempre al
tanto de la fiabilidad de la página web. Evite el uso de computadoras públicas
para cualquier cosa que requiera el pago con tarjeta de crédito, y asegúrese de
que el sitio web que usted utiliza para hacer compras en línea o cualquier
gestión con su banca es un negocio totalmente legítimo y seguro.
Mantenga
su computadora actualizada con el más reciente software de seguridad, elija
contraseñas seguras y manténgase alejado de correos electrónicos sospechosos u
«ofertas especiales» que solicitan su información personal a menudo en forma de
concursos, ventas o bancos falsos.
Tipos de delitos cibernéticos
Las técnicas y mecanismos más utilizados para ello son principalmente
tres:
· El hacking, o
acceso ilegítimo de manera remota al ordenador de un usuario.
· El phishing: se
trata del envío de correos electrónicos fraudulentos aparentemente enviados por
empresas y/o contactos de confianza, que intentan engañar a los
destinatarios con el fin de que éstos les revelen sus datos
personales, bancarios, credenciales de acceso a servicios, etcétera.
· El malware, es
decir, software o programas informáticos que, instalados en el ordenador o
dispositivo móvil de la víctima sin su consentimiento, espían sus acciones
permitiendo así obtener datos e informaciones como las antes citadas.
Según el “Convenio de Ciberdelincuencia del Consejo de Europa”,
ratificado en el año 2001, los delitos informáticos o delitos cibernéticos
pueden subdividirse en cuatro grupos:
1. Delitos contra la
confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos y sistemas
informáticos:
o
Acceso ilícito a sistemas informáticos.
o
Interceptación ilícita de datos informáticos.
o
Interferencia en el funcionamiento de un sistema
informático.
o
Abuso de dispositivos que faciliten la comisión de
delitos.
2. Delitos
informáticos:
o
Falsificación informática mediante la introducción,
borrado o supresión de datos informáticos.
o
Fraude informático mediante la introducción,
alteración o borrado de datos informáticos, o la interferencia en sistemas
informáticos.
3. Delitos
relacionados con el contenido:
o
Producción, oferta, difusión, adquisición de
contenidos de pornografía infantil, por medio de un sistema informático o
posesión de dichos contenidos en un sistema informático o medio de
almacenamiento de datos.
4. Delitos
relacionados con infracciones de la propiedad intelectual y derechos afines,
como la copia y distribución de programas informáticos, o la piratería
informática.
Otra clasificación hace referencia a la frecuencia del delito respecto
de la persona perjudicada. En este sentido, podemos agrupar los delitos
cibernéticos en dos grupos:
Delitos cibernéticos de tipo I, aquellos que, desde la perspectiva
de la víctima, se producen en una única ocasión, por ejemplo, el phishing, o la
instalación de un malware en un ordenador para espiar a la víctima. Son delitos
en los que también suele ser habitual, aunque no imprescindible, el uso de algún
tipo de programa malicioso para registrar la actividad de la víctima
aprovechando los fallos de seguridad del navegador, del propio sistema
operativo… También la usurpación de identidad, el fraude, la piratería,
etcétera. forman parte de los delitos cibernéticos de tipo I.
Delitos cibernéticos de tipo II son los que se suceden de forma
repetida, incluso persistente. En estos casos el
ciberdelincuente interactúa con la víctima en varias ocasiones.
Hablamos del chantaje, la extorsión, el acoso, el espionaje industrial, la
planificación de actividades terroristas, etcétera.
Por último, resulta necesario aclarar que en el actual Código Penal no
encontraremos un «delito cibernético» como tal, con sus agravantes, atenuantes
y penas. Dado que es el uso de sistemas informáticos lo que convierte un delito
«normal» en delito cibernético, éstos se encuentran repartidos al largo de todo
el Código Penal español, cada vez que se hace referencia al uso de este tipo de
instrumentos: artículos 169, 187, 189, 197, 205, 248, etcétera.
Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadanía
digital


Muy buena información
ResponderBorrar¡Excelente información! Muestra un panorama amplio respecto a este tema que es muy importante hoy en día.
ResponderBorrarMuy completo todo :)
Muy interesante información, para algún trabajo de lo que nos viene explicado.
ResponderBorrarMuy buena información, muy completa y muy bien estructurada, ayuda a comprender mejor el tema
ResponderBorrar¡Excelente trabajo!
Me parece buena información
ResponderBorrarElegiste un buen tema y tienes información muy completa, gran trabajo
ResponderBorrarGracias por sus comentarios.Espero que la información les sea útil en algún momento y que pongan en practica sus derechos y obligaciones, así como también tomen en cuenta los delitos que se cometen en los espacios virtuales y estén alerta .
ResponderBorrarSuerte en su larga vida como ciudadanos digitales disfrútenlo mucho.